En la antigua ciudad sagrada de Yaxchilán, en el corazón del mundo maya, vivía una princesa cuya belleza era celebrada en todo el reino. Su cabello negro brillaba como las alas de una golondrina, por lo que fue nombrada Cuzán, que en lengua maya significa justamente eso: golondrina.
Hija del gran señor Ahnú Dtundtunxcaán, “el que se sumerge en el cielo”, Cuzán creció entre tesoros de guerra, perfumes de flores y alabanzas. Cuando alcanzó la edad para casarse, su padre la prometió al noble príncipe Ek Chapat, heredero de la poderosa ciudad de Nan Chan. Ella aceptó obedientemente el destino trazado por su padre.

💘 Un amor inesperado
Todo cambió cuando el rey regresó de una campaña y envió a su hija los tesoros del botín. Al ir a agradecerle, Cuzán conoció a un joven guerrero de cabello rojo llamado Chalpol (“cabeza roja”). En el instante en que sus miradas se cruzaron, sus corazones quedaron entrelazados por un lazo de fuego.
Cuzán y Chalpol se amaron en secreto, jurándose fidelidad eterna bajo la ceiba sagrada, el árbol donde los mayas ofrecían plegarias a los dioses. El corazón de la princesa solo encontraba paz al pronunciar su nombre: Chalpol.
⚖️ El castigo del amor
Pero su amor era imposible. Cuzán estaba comprometida con Ek Chapat, y cuando su padre descubrió el romance, montó en cólera. Ordenó que Chalpol fuera sacrificado como castigo por atreverse a amar a la princesa.
Cuzán suplicó misericordia. Lloró, imploró, y prometió no volver a ver a Chalpol nunca más. Los sacerdotes del reino aconsejaron perdonarle la vida, y el rey aceptó… con una condición: Chalpol sería transformado para siempre.
🪲 El nacimiento del Maquech
La princesa fue llamada una noche al templo. Temía lo peor. Pero en lugar de encontrar el cuerpo de su amado, un hechicero le ofreció un pequeño escarabajo.
“Cuzán, aquí tienes a tu amado Chalpol. Tu padre le concedió la vida, pero me ordenó transformarlo en un insecto para que pagara por haberte amado.”
Cuzán tomó al escarabajo entre sus manos con ternura y dijo:
“Juré nunca separarme de ti, y cumpliré mi juramento.”
El mejor orfebre del reino lo adornó con piedras preciosas y una cadenita de oro. Cuzán lo prendió a su pecho, muy cerca del corazón, y le susurró:
“Maquech, eres un hombre. Escucha el latido de mi corazón, en él vivirás por siempre.”
Desde entonces, la princesa Cuzán llevó a Chalpol convertido en Maquech como una joya viva, símbolo de un amor que ni la muerte, ni la magia, ni el poder pudieron destruir.
🧠 ¿Qué es un Maquech?
El maquech (también conocido como makech, maquesh, o maqueche) es un escarabajo de la península de Yucatán que tradicionalmente era adornado con piedras y usado como broche viviente por algunas mujeres mayas. Aunque hoy esta práctica es controvertida, el maquech sigue siendo un símbolo del amor eterno en la cultura yucateca.
📚 Análisis literario de la leyenda del Maquech
- Personajes principales: Cuzán (la princesa), Chalpol (el guerrero), Ek Chapat (el prometido), Ahnú Dtundtunxcaán (el padre).
- Tema: El amor imposible, la obediencia a la autoridad, la transformación por amor.
- Tipo de texto: Leyenda maya con elementos fantásticos.
- Moraleja: El amor verdadero es más fuerte que cualquier destino impuesto.
👧 Versión corta para niños
Hace muchos años, una princesa maya llamada Cuzán se enamoró de un joven llamado Chalpol, aunque estaba prometida a otro príncipe. Su padre, el rey, se enojó y convirtió a Chalpol en un escarabajo para castigarlos. Pero la princesa no lo abandonó: lo convirtió en una joya viva llamada maquech y lo llevó siempre cerca de su corazón.






















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