La leyenda de La Llorona

Figura velada junto a un río en la noche con niebla, La Llorona (leyenda)

Una de las historias que, con el paso del tiempo, continúa causando temor es la de La Llorona. Muy popular en todo México —y también en Yucatán—, se dice que su lamento se ha escuchado por calles de distintos lugares, sin limitarse a una sola región.

Cuentan que su origen se remonta a poco antes de la Conquista. Era una joven enamorada y madre de familia. Existen muchas versiones, pero coinciden en su apariencia: viste un largo vestido blanco, lleva cabellera suelta y un velo que cubre su rostro.

Al pasar, algunos aseguran que arrastra cadenas, quizá las de su condena a vagar por la tierra. Su paso lento y su terrible llanto hielan la sangre. De su boca brota un grito que repite incansable la búsqueda de sus hijos. La historia, transmitida de generación en generación por más de cinco siglos, cuenta que esta mujer, no correspondida por el hombre a quien amaba, enloqueció y ahogó a sus hijos. Arrepentida, se quitó la vida. Desde entonces, vaga por las calles más oscuras y solitarias en búsqueda de sus pequeños.

Ella recorre diversos lugares con la esperanza de encontrarlos y no volver a dejarlos ir. Dicen que, al llegar al centro de un poblado —la plaza principal—, se arrodilla y grita con más fuerza: “¡Ay, mis hijos! ¿Dónde están mis hijos?”

Quienes la han escuchado relatan el pánico que sintieron ante ese llanto desgarrador: llegan a casa pálidos y sin habla. En Yucatán, uno de los sitios donde más se dice escucharla es el poblado de Chicxulub, donde aseguran que los lamentos de mujer son frecuentes.

Significado y moraleja

La Llorona encarna la culpa, el arrepentimiento y la advertencia que nunca encuentran reposo. En una línea: es un relato sobre el peligro de los arrebatos y el deber de proteger a los hijos.

  • Culpa y arrepentimiento perpetuos
  • Cuidado y protección de la infancia
  • Respeto a la noche y a los cuerpos de agua
  • Advertencia moral contra el abandono y la imprudencia

Origen y variantes

  • Época colonial (versión extendida): mujer abandonada; crimen junto al río y alma en pena.
  • Rasgos mesoamericanos: asociaciones con figuras presagiosas (p. ej., Cihuacóatl).
  • Variantes regionales: cambia el escenario (río, acequia, laguna, cenote), pero persisten el lamento y el vínculo con el agua.

Símbolos y escenarios

  • Agua (río/laguna/cenote): frontera entre vida y muerte; ámbito liminal y peligro nocturno.
  • Vestido y velo blancos: duelo y pureza perdida.
  • El grito “¡Ay, mis hijos!”: remordimiento eterno y aviso de peligro.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa “¡Ay, mis hijos!”?

El remordimiento de una madre que busca a sus niños y nunca los encuentra.

¿Cuál es el origen “real” de La Llorona?

La versión más difundida es colonial; convive con raíces mesoamericanas y múltiples variantes regionales.

¿Dónde aparece La Llorona?

Cerca de cuerpos de agua (ríos, acequias, lagunas o cenotes), generalmente de noche.

¿Cuál es la moraleja de la leyenda?

Evitar los arrebatos, cuidar a los hijos y no exponerse a zonas de agua peligrosas por la noche.

¿Es solo mexicana?

Es emblemática de México, pero existen relatos afines en otros países de Hispanoamérica.

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